7 de diciembre de 2017

Algunos momentos en fotografía del recital "Perfume de poesía en el aire" en Elche

El pasado 5 de diciembre tuve la oportunidad de recitar algunos de mis poemas pintandos en la Sala de Ámbito Cultural de El Corte Ingles en Elche invitada por la poeta Helena Vilella alias Koroa Batekin. En todo momento me sentí arropada y bien recibida, el ambiente que se respiró fue maravilloso, respetuoso y cordial y sobre todo tuve la fortuna de compartir el atril con poetas de gran talento, incluida mi anfitriona, lo cual hizo que no solo resultase un disfrute recitar sino escuchar y tener la oportunidad de aprender. Al mismo nivel estuvo el acompañamiento musical, contamos con dos excelentes guitarristas uno de ellos también magnífico compositor. 
Una crónica breve para una noche mágica. ¿Qué más se puede pedir y se puede decir? Salvo que tengáis en cuenta los nombres que formaron parte de este cartel y si se tiene oportunidad de asistir a algún recital suyo, hacedlo.
Solo hubo una ausencia, Mariángeles Ibernón, una indisposición le impidió estar con todos nosotros aunque sus versos sonaron en boca de Helena.
Entre tanto lo único que puedo compartir en este espacio son unas instantáneas realizadas por una servidora y algunos asistentes a este hermoso y poético momento.



































3 de diciembre de 2017

Poemas pintados en Elche

Me congratula ver que al igual que mis trabajos plásticos, mis versos poco a poco se van abriendo camino y traspasando fronteras. Hoy he tenido la ocasión de ir a Orihuela y estar en la casa que vio nacer y crecer como ser humano y poeta a uno de los grandes de nuestras letras en verso, Miguel Hernández. He caminado por calles que quizá tiempo atrás fueron pisadas por él,  subido por montes por los que tal vez pastoreó con sus cabras, he visto y leído algunos de sus versos escritos sobre el asfalto pero sobre todo he respirado admiración y respeto hacía este humilde cabrero con alma de poeta que se convirtió en la voz de las gentes humildes, de la justicia y la libertad a través de sus versos, que demostró que el talento se lleva de nacimiento y no en el curriculum, ni en las licenciaturas y doctorados. Su presencia se sentía y se veía por todos los rincones de su ciudad natal. Escribía sentado junto a una higuera, la cual aún sigue en pie esperando al poeta, y durante sus largas jornadas de pastoreo hasta convertirse en uno de los mejores escritores en verso del SXX.
No estoy a su altura, tampoco se si algún día lo podré estar, pero el próximo 5 de diciembre algunos de mis poemas pintados los podré recitar por tierras valencianas, comunidad autónoma a la cual pertenece la ciudad natal de este insigne poeta, en mi caso en Elche, concretamente en la Sala de Ámbito Cultural, invitada por la poeta alicantina Helena Vilella alias Koroa Batekin. Miguel Hernández amaba mi tierra natal, Murcia, yo tengo familia y un poco de mi por Alicante y además no hay nada como utilizar el arte, en este caso la poesía, para diluir fronteras, conectar lugares, más aun en estos tiempos que corren, y esta última reflexión me lleva otra vez a mi recorrido por Orihuela y rememoro un momento en el cual converso con Marisol, mi Cicerone en esta ciudad, en el monte donde se encuentra el viejo castillo y allí arriba sentimos y creemos que todo está conectado.




Me considero un espíritu inquieto, un ser divergente, creativamente hablando desde que tengo uso de razón, me he pasado prácticamente toda mi vida experimentando diferentes formas de expresión, primero sobre un lienzo y a través de las formas y  luego comencé a escribir al necesitar expresar ciertas emociones a través de un medio más claro y directo donde los trazos y colores no siempre llegaban o no siempre se entendían. Dibujo y pinto desde que tengo uso de razón, escribo desde mi adolescencia, empecé con relatos cortos y cuentos, después vino la poesía. Mis primeros poemas se dieron a conocer a través de publicaciones colectivas y alguna revista de arte, también ha formado parte de mis trabajos plásticos y fotográficos. No fue hasta 2014 que me aventuré a publicar algunos de ellos en el que de momento es mi primer libro “Poemas de la memoria pintada” lo cual me llevó a exponerme públicamente dando recitales más personales e individuales, todo un reto para alguien profundamente tímida y altamente sensible. Llevo mucho camino recorrido a nivel artístico, más de sesenta exposiciones pictóricas y fotográficas en España y el extranjero, he pertenecido a muy diversos colectivos y asociaciones vinculadas a las artes plásticas y la poesía, e incluso mis trabajos en el campo de la creación plástica y poética han recibido algún premio y mención. Pero ante todo y sobre todo, más allá de las exposiciones y reconocimientos, mi objetivo cuando escribo es darme la oportunidad de jugar con las palabras como una niña con juguetes nuevos, transformarlas en un camino para intentar conocer mejor el mundo personal y el global que llevamos acuestas y que nos rodea y que a su vez sean una sinfonía para las emociones. Que para quienes me lean resulten comprensibles, cotidianas y cercanas y vean en mis versos un compromiso con lo que sentimos y vivimos. Quizá por ello me cueste considerarme poeta me veo más bien como una compositora de palabras, pues cuando las escribo me lo planteo como la composición de un cuadro o una melodía que resulten armoniosas al oído, a las emociones y al alma.
Tal vez por muchas de las cosas que acabo de expresar aquí decidí que el título de mi primer libro debía estar relacionado con esos dos primeros y siempre principales medios de expresión que empecé utilizando como son la pintura y la palabra, aunque se uniesen la fotografía y la música a ellos después.
Tal vez por otras cosas que también he dicho en estas breves líneas mis dos últimos recitales los titulé “Poesía íntima y cotidianidad”.
Me gusta la poesía, porque pone al mundo, a la vida, al corazón y al alma en primera persona.

Rosa de Soto

30 de noviembre de 2017

Inauguración de Trazos, trizas y trozos y visita a Madrid

El 17 de noviembre se inauguró en la Galería Feel & Flow de Madrid la exposición "Trazos, trizas y trozos" en la cual participo. Dos eran las obras que figurarían pero una de ellas sufrió un accidente durante el trayecto de Murcia a Madrid. Elena Rey, la galerista, hizo lo posible por arreglarlo, pese a no ser responsabilidad suya, y de nuevo surge una oportunidad de cambio. Alguien dijo una vez que una obra nunca está acabada del todo y otras parece pedir un cambio, la creatividad es algo vivo y sometido a las inclemencias del tiempo y de la vida, cuando mis obras me piden cambiar me envían un mensaje, aunque este venga en forma de casualidad accidental. En cualquier caso aprovecho para lanzar una pregunta, ¿alguien conoce alguna agencia de transportes que sea formal y trate con cuidado lo que transporta? También tiene que haber lugar para cuestiones mundanas.
Pero volviendo a Feel & Flow, no me fue posible asistir a la inauguración por razones de trabajo pero si me llegaron algunas fotografías de ese momento realizadas por otros asistentes y que comparto aquí. Pero envié dos obras, la segunda no aparece en estas fotos, ¿a que se debe? Elena tuvo la deferencia de colocar la pequeña obra que llegó sin novedad en el escaparate sobre un caballete y mi pez pudo así observar y lanzar su mensaje a los transeúntes y que estos lo mirasen a él.
Comparto igualmente algunas fotos de la inauguración realizadas por Santiago Gómez.







Elena Rey leyó un texto y un poema mío durante la presentación




















De un tiempo a esta parte las galerías se van convirtiendo cada vez más en espacios multidisciplinares, Feel & Flow no iba a ser menos y durante la inauguración contó con la actuación de Espíritus del Sol 


No me fue posible asistir a la inauguración pero el pasado miércoles 29 pude ir a Madrid y visitar la exposición, conocer personalmente a Elena Rey y ver la galería, un espacio acogedor y encantador como su dueña, donde se pueden encontrar trabajos artísticos para todos los gustos y todos los bolsillos, en definitiva, que quién no tiene arte original y único en casa es porque no quiere. Esta escapada también me permitió reencontrarme con mi amiga, la talentosa y también multidisciplinar artista Sofia Albal y rememorar algunos momentos y proyectos artísticos compartidos tiempo atrás.




Elena me hizo el favor de colgar mi pequeña obra para poder fotografiarnos más cómodamente junto a ella


A la exposición "Trazos, trozos y trizas" le queda poco tiempo de permanencia el domingo 3 de diciembre se retira pero me llevo una buena experiencia de Madrid y una puerta abierta a otro proyecto que tendrá lugar en breve y donde también estará presente la poesía. Sigo informando.
Por supuesto, mi accidentado cuadro sufrirá su metamorfosis cual oruga convertida en mariposa y como es habitual últimamente, lo acompañaré de la oportuna reflexión.